Factoría de Ficciones

Taller de cuentos

La compañera

¿Por qué la noche?

Juan Luis era camionero desde adolescente. Heredó el oficio de su padre que también lo fue. A pesar de que no le gustaba mucho la soledad de la carretera durante la noche, eligió ese horario porque trabajaba más sosegado. Así se libraba de los atascos y el calor agobiante del día, según decía.

 ¿Tenía compañía?

Ya no se encontraba tan solo: desde hacía algún tiempo, Juana María, la hija de su compadre Juan Ramón, le acompañaba cada jueves por la noche. Apenas Juan Luis salía con su camión de la región habitada y se adentraba en la negrura de la carretera, una manita de cera le hacía señales para que se detuviera. Juana María se sentaba a su lado en la cabina del camión. Era de pocas palabras y contaba menos de lo que Juan Luis hubiera querido escuchar. Siempre, antes de entrar en el próximo pueblo, la chica le decía: “Aquí me quedo, y descendía con su olor a azucenas.

¿De qué hablaron Juan Luis y su padre?

Una tarde, antes de partir, el camionero le comentó a su padre que ya no se sentía tan solo en la ruta, pues una vez por semana le acompañaba Juana María, la hija de su compadre.

Hijo, ¿estás seguro de que es ella?  –le preguntó su padre. Esa chica murió hace tres años en un accidente, precisamente en esa carretera.

Lourdes Rojas

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9 noviembre 2009 - Posted by | Cuentos, General | , ,

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