Factoría de Ficciones

Taller de cuentos

Último mensaje

Era descendiente directo de la hermana menor de Madame Blavatsky, por tanto, para toda mi familia, y para mí mismo, era natural desde niño comunicarme frecuentemente con ella; lo inusual, y secreto, era el último mensaje recibido: “Advierte al párroco que no entre hoy en la iglesia; si lo hace, morirá”.

No me quedaba más remedio que cambiar mi rutina diaria y pasar el día, a una distancia prudencial, tras el cura. Así que después de desayunar un excelente cafè au laít con croissants en la Place Vendome, leer los periódicos matutinos en la biblioteca y visitar la residencia de ancianos, me dirigí, nos dirigimos, a la parroquia para la misa de una. Faltaban dos esquinas. Ahora mi dilema era “¿Le advierto o espero a la noche para comunicarme con él?”.

Ana Vanderwilde

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16 noviembre 2009 - Posted by | Cuentos, General | , ,

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