Factoría de Ficciones

Taller de cuentos

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Coja usted a la primavera, moldéela entre sus manos como si fuera a hacer una croqueta, apártela y déjese llevar por la alterada sangre.

Ignore el gris plomizo del atardecer que presagia lluvia; si es posible, déjelo reposar y más tarde ya se encargará de él. Aproveche ahora el tiempo que le va a quedar libre para coger todos los picaportes y limpiarlos convenientemente. 

No deberán ocultarse de los invitados los portarretratos familiares, aun a riesgo de recibir irónicos comentarios sobre los mismos.

El rostro es nuestra carta de presentación, por eso debemos mimarlo y cuidarlo con una mascarilla semanal como mínimo.

La pícara muchacha que le sonríe siempre que va a comprar el periódico, no lo hace por su encanto, sino porque la pobre es bizca.

Alrededor de la mesa del comedor debe colocarse ordenadamente la vajilla de forma que cada persona tenga a mano cualquier utensilio que necesite, en las comidas informales tipo lunch.

Detrás de cada mujer hermosa hay siempre un peluquero fiel que, como si de un confesor se tratara, la escucha con veneración.

Claridad, sobre todo mucha claridad, es lo más importante en una cocina: le ayudará a elaborar los platos más apetitosos y exóticos para enamorar a su amado.

Ana María Martín Glez.

21 junio 2009 Posted by | Cuentos, General | , , , | Deja un comentario

ESPUMA BLANCA

Apoyado en la barandilla dejaba pasar las horas mirando hacia el horizonte, parecía que el tiempo se había detenido. Una paz interior se apoderaba de mí, deseaba que siguiera así, que no me molestaran. El duermevela se iba apoderando de mí poco a poco.

La estela que dejaba el barco tras de sí era de una espuma blanca y fresca.  La brisa marina y aquellas gotitas de mar caían acariciando mi rostro. En ese mismo instante, mi imaginación voló por encima del océano hacia mi infancia. Recordaba la espuma del jabón Heno de Pravia con el que me bañaba mi madre, aquel aroma… Aún hoy lo recuerdo.

Mi madre tenía la buena costumbre de obligarme a bañarme al anochecer, cuando terminaba con mis juegos de la calle. No se apartaba de la puerta del baño. Pensaba que no me frotaba lo suficiente. Me veía tan negro. No se daba cuenta que nos pegábamos varias horas al sol, jugando y revolcándonos sobre la tierra, esas dos cosas unidas, nos daban una apariencia de suciedad que ella no soportaba.

A veces mi madre cogía el estropajo y frotaba y frotaba hasta dejarme la piel al rojo vivo. Eso no lograba borrar el buen rato que pasaba todos los días en la calle con los amigos, jugando con una pelota hecha de lo primero que encontrábamos. Me iba todos los días a la cama con aquel perfume que no podré olvidar mientras viva. Ahora mismo estoy allí, reviviendo mi infancia, casi puedo tocar la  espuma.

¡Pooooo, Poooo, Poooo…!

Nos acercamos a la civilización. Vuelvo a la realidad.

Ana María Martín González

4 mayo 2009 Posted by | Cuentos, General | , | 3 comentarios

EL DESTINO

 

¿Se encontraban en San Sebastián Ezequiel y Edurne que acababan de comenzar sus vacaciones en el país vasco para luego proseguir viaje por la costa hasta llegar a Francia?

¿Estaban encima de unas rocas esperando la llegada de las traineras y no querían perderse ese espectáculo?

¿Se estaban impacientando porque no veían a lo lejos ninguna embarcación, extrañándose porque nadie estaba esperando su paso por aquel lugar?

¿Comentó Edurne a su novio si se habrían despistado y no sería por aquella zona donde deberían pasar las embarcaciones, o se habrían equivocado de día?

¿Había leído Ezequiel ese día el diario confirmándole la fecha del evento y que ésa era la zona ideal para verlas pasar?

¿Hubo ese día en esa zona un fuerte oleaje con olas de más de seis metros que tuvo que encontrarlos desprevenidos?

¿Arrastró la enorme ola a Edurne y Ezequiel?

¿Al día siguiente comentaron los periódicos ese incidente? ¿Había alguna persona cerca que pudo ver desaparecer a Ezequiel y  Edurne?

¿Dijeron, asimismo, que en esa zona se iba a celebrar una carrera de traineras que se suspendió por desavenencias con unos remeros que competían en ella?

¿Es verdad que cerca del lugar de los hechos se encontró un coche aparcado matrícula de Segovia y que aún sigue en el mismo lugar?

Ana María Martín González

20 abril 2009 Posted by | Cuentos, General | , , | 5 comentarios