Factoría de Ficciones

Taller de cuentos

EL PASILLO BLANCO

¡Joder! Estamos en este sitio. Me han dicho que venga, pero no me han explicado para qué. Con todas estas personas, que ni les veo la cara. Somos extraños. Me estoy hartando de estar aquí; sentado y sin poder fumar.

¡Qué horror! Esa pared toda blanca, parece la de un cementerio, es deprimente. Augurará algo. Como tarden mucho me voy.

Aquí todos como borregos, inútiles y nadie dice nada. No aparece nadie a decirnos qué ocurre.

A quién se le habrá ocurrido la idea de citarme en este sitio. No sé cuánto tiempo ha pasado. Cuántas horas llevaré aquí y enfrente esa pared blanca fría.

Ese pasillo que se pierde y no veo el final. Esta angustiosa espera sin saber el por qué, para qué.

Ya estoy harto, me voy. No aguanto esta situación estúpida. A la mierda.

 Juana Teresa

 

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24 enero 2011 Posted by | Cuentos, General | , | 1 comentario

La historia del abuelo John

El abuelo John, de origen irlandés, una noche más volvía a casa borracho. Sus  dos nietos, que lo veían llegar, ya sabían lo que iba a ocurrir; estaban hartos de él.

Sin pensarlo, salieron a su encuentro y, entre los dos, lo agarraron y comenzaron a golpearle.

El viejo, sin poder soportar los golpes que estaba recibiendo y temiendo que lo mataran, se hizo el muerto y sus nietos lo abandonaron allí.

Cuando llegó a su casa, se enfrentó a los chicos, pero estos le pidieron perdón y le contaron que algo maligno se había introducido en ellos y que no eran conscientes de lo que hacían.

El abuelo, se dejó convencer y los perdonó.

Unos días después, el abuelo John fingió que volvía a llegar borracho para ver qué hacían sus nietos. Estos, al verlo, se le acercaron con la intención de ayudarle, pero, en ese instante, él los agarró fuertemente y los inmovilizó. Les dio una paliza enorme y los encerró en su cuarto. Al llegar la mañana, no se encontraban en su cuarto; se habían escapado, y el abuelo se arrepintió de no haberlos matado.

Pasado un tiempo, el viejo volvió a salir de su casa, pero esta vez iba preparado con un enorme cuchillo que llevaba escondido por si se encontraba con ellos. Según él, recibirían su merecido.

Era muy avanzada la noche cuando el viejo regresaba a su casa.

Sus nietos salieron a buscarlo, pensando que si volvía borracho y con sus alucinaciones los volvería a maltratar.

En ese instante apareció el viejo y, en su delirio de borracho, pensó que eran unos ladrones que lo querían atacar, se abalanzó sobre ellos y los apuñaló.

 

Juana Teresa García Vizcaíno

21 noviembre 2010 Posted by | Cuentos, General | , | Deja un comentario