Factoría de Ficciones

Taller de cuentos

Siesta/Escuela de magas/No sabrías

Siesta

Reclinado en tu regazo tus manos acariciaban mi rostro adormecido, soñaba que estabas en el mío y te sentía respirar.

Escuela de magas

Acaba de inaugurarse en París un local para hacer magas como la de Rayuela. A cada muchacha se le enseñará a romper los puentes al cruzarlos y a llorar a gritos cuando algo les salga mal. A continuación deberán adelgazar para parecerse a la susodicha y hallar por casualidad a personas de paciencia infinita como Oliveira. Ocurre que los parisinos no las soportan.

No sabrías

¿Te ríes del dolor cuando lloras de placer?

 José Francisco Costa Medina  (Fran Smith)

Anuncios

13 febrero 2011 Posted by | Cuentos, General | , , | Deja un comentario

A una rosa/Blancanieves

A una rosa

Y después intimaría con ella, solo había que hacer las cosas con delicadeza. Lo que no había previsto es que estaría rodeada de flores; se avergonzó, se le cayó la regadera y la dejó plantada en aquel jardín.

Blancanieves

Y cuando llegó a despertarla le dio un beso y despertó. Se sabe que después Blancanieves hizo lo mismo con ese príncipe metrosexual de piernas depiladas que con el cazador para que la dejara libre, y ella, que era muy promiscua, volvió con sus siete hombres.

 Daniel Marmolejo Valencia

13 febrero 2011 Posted by | Cuentos, General | , , | Deja un comentario

El pasado siempre acaba volviendo/La explicación/Cosas de refranes

El pasado siempre acaba volviendo

Creía que era una libre pensadora, hasta que encontró la cruz gamada de su pasado.

La explicación

El dinosaurio todavía estaba allí, esperando una explicación de Monterroso.

 Cosas de refranes

Me cobijé a la sombra de un buen árbol, me quedé dormido y cuando desperté, me habían robado hasta el último céntimo; está visto que no se puede confiar en el refranero.

 Moisés Morán Vega

13 febrero 2011 Posted by | Cuentos, General | , , | Deja un comentario

Libre para elegir/El frutero y los siete rumores/Diálogo de bueyes

Libre para elegir

No está impaciente, esto no ha pasado. En libertad sin cargos, se disponía a ser Jacinto nuevamente. Llegado el momento, recogió de su celda los recuerdos en pedazos. Tras cruzar las mamparas, se encontró con él y se encontró con  abrazos, con palabras de justicia, con besos en cualquier lado de la cabeza, con sonrisas mezcladas en lágrimas y con un vamos, cariño. Al llegar a la puerta le derramó a su mujer su deseo más inmediato: quiero encerrarme en casa.

El frutero y los siete rumores

Es la mayor injusticia desde que los cuentos son cuentos. Un frutero honrado, que suministra a todo el Valle Encantado su correspondiente fruta hasta en las oscuras ciénagas no merece este trato. Y todo por esa vieja con lengua de serpiente. Por amor de la fantasía, mis manzanas son buenas. Podéis probarlas. ¿Qué culpa tengo de que una maligna vieja bruja me comprara manzanas? Fue ella, fue ella.

Diálogo de bueyes

-¿Cómo estas?

-Tirando.

 Jose Suárez

 

13 febrero 2011 Posted by | Cuentos, General | , , | Deja un comentario

Amón/Finis/Elio

Amón

El muro de adobe se derrumba al fin, entre nubes de polvo antiguo. La oscuridad reina absoluta. Desde dentro de la cámara, surge una voz como un silbido: “¿Nos trae recado de la Reina, míster Carter?”.

Finis

El vagabundo del bigote gracioso y el bombín miró hacia atrás cuando llegó a las afueras del pueblo. Nada más le quedaba por hacer allí; era hora de buscar otros lugares, otras aventuras, otros amores. Suspiró. De pronto, notó cómo la negrura lo envolvía y el mundo se reducía a un círculo menguante a su alrededor. Aterrado, corrió y corrió, agitando frenético el bastón de caña, pero sus rodillas estaban rígidas y los talones de sus zapatotes, como pegados. Los dos rollos que  habían sido la  vida pasaron por delante de sus ojos.

Elio

Papá y mamá no dejaban que Elio saliera a jugar. Un día, sin que nadie se diera cuenta, se escapó a la calle y entonces subió y subió y subió hasta las nubes y ya no lo volvieron a ver nunca más.

Diego Doro

13 febrero 2011 Posted by | Cuentos, General | , , | Deja un comentario

Microrrelatos

La muerte rubia

La muerte en forma de chica rubia con un escotado y ceñido traje rojo se sentó junto al hombre con sombrero que fumaba en la barra. Él pidió de beber para ambos y esbozó una cínica sonrisa cuando comenzó a hablar.

-Me comentó Sam Spade que le hiciste ayer una señal en la 42, pero esta vez has tenido mala suerte, muñeca.

-¿Sí? ¿Usted cree?

-Sí, preciosa -la lengua del hombre chasqueó bajo el bigote canoso-, ha dejado la ciudad, ni siquiera tú podrás encontrar su guarida.

-¿Y por qué huyó? Esto no tiene nada que ver con él. Oh, no. Sólo me sorprendió que usted malgastara sus últimos días de vida trabajando, Sr. Hammett.

Tras lo cual la rubia le besó con sus labios pintados del color de la sangre.

En un lugar de Asgard

Los últimos rayos de sol lamen las veletas en las torres del Valhalla. Dos walkirias se hablan a gritos intentando hacerse oír por encima de ruido de espadas y estertores de agonía:

-Nuestros valientes guerreros no cesan de luchar ni siquiera más allá de la muerte -comenta la más joven.

-Psss -responde la otra con gesto de hastío.

-Y dime, Astrid, ¿adónde van cuando mueren sus espíritus?

-Dicen que a un palacio más allá de los picos nevados de Asgard, llevados por unas hermosas mujeres que cabalgan en caballos alados. Que se encarguen ésas, porque lo que es yo…

La torre de Babel

A Babel acudían diariamente gentes de otros muchos lugares, desde desiertos a selvas, desde las antípodas a los polos, para aportar su ofrenda a la construcción de la torre. Blancos como la nieve o negros como el alabastro, en taparrabos o ataviados con gruesas pieles de foca, feroces salvajes o sofisticados y amanerados, a los pies de la edificación depositaban las palabras más bellas de la lengua de cada uno. Fértiles verbos, exóticos sustantivos, elegantes adjetivos eran dispuestos por diligentes arquitectos-lingüistas babilonios de hirsutas barbas. Así, formaban largas cadenas de complementos nominales, perífrasis verbales y hasta frases y oraciones e incluso libros enteros, fuertemente unidos con la argamasa de conjunciones y preposiciones, que eran los materiales de los que estaba hecha la torre. Trabajaban día y noche con la felicidad de quien se sabe hacedor de la gran obra del Hombre. Un día, cuando estaban a punto de poder acariciar la panza de las más bajas nubes, el cielo se tornó de una oscuridad amenazadora. Todos abandonaron su tarea alzando la cabeza con el ceño fruncido. De esta manera, pudieron ver cómo de entre las nubes de un hostil azul metálico brotó un enorme rugido animal que hizo tambalearse la torre y luego un segundo bramido, más furioso, la destrozó en añicos, dispersando un viento huracanado las piezas de sus sueños. Al contemplar la obra destruida, uno de los miles de albañiles, flaco y de rostro quemado por el sol, mientras trataba de recuperar sus útiles entre los escombros no paraba de mascullar. Volveremos a intentarlo, vaya que sí, decía. Más allá de él corría hacia las chozas de adobe un niño pequeño descalzo con un nuevo tesoro de palabras escondido en su pequeño pecho: meine liebe.

Antonio Vega

23 junio 2009 Posted by | Cuentos, General | , , | 1 comentario

Microrrelatos

Metalingüístico

                 Amaba tanto el surf, que se fue por coger mi saludo. ¡Hola!

Metaliterario

                 Era solo un soñador. Dulcinea le abandono.

Paradoja

           Tenía todo el amor dentro de sí y lo daba tanto que nadie le quería.

Andrés Sánchez Sanz

21 junio 2009 Posted by | Cuentos, General | , , | Deja un comentario

Muerte de un periodista

El periodista escuchaba atentamente cada respuesta al principio, pero a medida que iban sucediéndose las respuestas y acabándose las preguntas, el entrevistador comenzaba a ponerse más y más nervioso, hasta el punto de que cada vez improvisaba preguntas más complejas y más absurdas; no en vano estaba entrevistando al autor de “Muerte de un periodista”, un cuento que trata acerca de un periodista que muere justo después de finalizar la entrevista al autor del cuento que usted esta a punto de terminar.

Cesáreo Pérez Navarro

21 junio 2009 Posted by | Cuentos, General | , , , | 2 comentarios

Microrrelatos

De vuelta

Al contemplar en el interior de un escaparate un boomerang de brillantes colores, el niño, atraído por su influjo, metió sus delgadas manos en los bolsillos de sus gastados pantalones. Al sacarlas, comprobó de un vistazo que disponía de dinero más que suficiente para hacerse con el preciado objeto. Una vez en su poder decidió deshacerse de su viejo boomerang. Así que lo tiró.

La llamada

Conocedor de su afición por la lectura, el cocinero le preparó  una exquisita sopa de letras. Su error fatal fue sin dudas, el no fijarse que el paquete excluía las letras vocales.  Solo cuando escucho al cliente llamar al camarero, se percató de ello.

-¡C-m-r-r-!

El mono

Segismundo era un pobre yonqui que tirado en un sucio rincón de una prisión; no sabía si su vida era un sueño o si bajo los efectos de tantas drogas (que le tenían en un constante estado de frenesí), todo le parecía una ilusión, una sombra, una ficción. ­

 César Socorro

21 junio 2009 Posted by | Cuentos, General | , , | Deja un comentario

Microrrelatos

La muerte de Julieta

Julieta lanzó su larga melena, pero las extensiones no soportaron el peso de Romeo y el tirón desgarró el cuero cabelludo de la joven, que murió desangrada ante los ojos impotentes de su amado.

El escritor

Escribo escribo.

¿Qué escribo?

Escribo.

Besos

Se lo comía a besos aunque detestaba el sabor de su dentífrico.

Mónica Graña

21 junio 2009 Posted by | Cuentos, General | , , | 2 comentarios

Microrrelatos

EL UNICORNIO SOLITARIO

El solitario unicornio  Jeremías se aburría en su bosque impecablemente verde y perfecto. Las unicornias se habían extinguido debido a la caza indiscriminada en las selvas de la India. La culpa fue de un tal Ctesias, un inmigrante griego, quien decía ser médico y aseguraba que el cuerno de las hembras vírgenes de rosado pelaje, tenía propiedades afrodisíacas y curativas. Según las estadísticas, dos de cada cuatro hombres padece disfunción eréctil, así que unos cuantos millones, entre hindúes y forasteros, se lanzaron a la búsqueda y captura de tan preciada pieza. Jeremías cansado de usar métodos alternativos para saciar su joven apetito sexual (él no es uno de esos dos de cada cuatro) se embarcó como polizón en el puerto de Bombay rumbo al Caribe, y ahora vive feliz junto a una yegua criolla y rodeado de su prole, mitad unicornias, mitad mulatos. Por suerte, en esa parte del mundo tener un cuerno o dos no constituye peligro alguno.

                                           

CONFUSIÓN

No acabo de entender por qué en Islandia le dicen a la tarta caca, la mierda es cuca y si dices que te pica un brazo, todos miran escandalizados hacia la región del pubis femenino. Pobre de mi amiga Cuquita, se ha tenido que mudar a Canadá porque tiene picazón crónica y no sabe cómo explicárselo al galeno.

 

SOLEDAD EN EL PODER

“No entiendo por qué mis súbditos aseguran que padezco la soledad del poder”, se pregunta el rey antes de firmar la sentencia de muerte de todos los hombres de su gabinete, acusados de alta traición.

 Belkys Rodriguez Blanco

21 junio 2009 Posted by | Cuentos, General | , , | 2 comentarios

Microrrelatos

Incomprendidas

 Aliviadas porque al fin un barco había atendido a sus advertencias y se alejaba de las peligrosas costas de su isla, dejaron de chillar. Entretanto, aún atado al palo mayor de su nave, Ulises imploraba a su tripulación que pusieran rumbo hacia aquella isla desde la que lo llamaban los cantos de las sirenas.

Paradoja espaciotemporal

Estaba convencido de que le darían el Nóbel de Física por haber sido el primero en demostrar que se podía viajar en el tiempo. Por eso, le extrañó no encontrar su nombre en la Wikipedia, cien años después de su hazaña.

Descubrió el motivo demasiado tarde. Justo en el momento en el que, al visitar su pasado, la máquina del tiempo –casi dos toneladas de hierro, aluminio y acero– se materializaba en el lugar que ocupaba la cama en la que dormía plácidamente.

Puñaladas

El forense dictaminó que había muerto desangrado a causa de cinco puñaladas que le atravesaron el corazón. La investigación posterior logró identificar las últimas palabras de su amante –“Me voy. Nunca te quise”– como las armas homicidas.

Ruymán J. Jiménez

21 junio 2009 Posted by | Cuentos, General | , , | Deja un comentario

Microrrelatos

Mitomorfosis

El chamán se bebe sus sagrados brebajes e  inmediatamente  su felina sonrisa da paso al temido y protector  jaguar.

Ensoñaciones

Me adormezco entrelazada a cálidas y amorosas  serpientes, ellas  sueñan mis despertares, y despiertan mis sueños.

A un potente canarión

Enmarañado de amores, el curtido canarión,  Oidale  Yornom,  aún busca a la fogosa fémina que le asestó esas dos puñaleadas soleadas, una tarde en las doradas dunas de Maspalomas.

Patricia Rojas de Leunda

21 junio 2009 Posted by | Cuentos, General | , , | Deja un comentario

Microrrelatos

LAS CALABAZAS

No quería ser la hermanastra mala y fea del cuento, la que se queda compuesta y sin novio. De modo que le pidió a su madre que nunca volviera a casarse y que le diera su parte de la herencia.

Contactó con el mejor cirujano plástico del país y se puso en sus manos. Pagó clases de interpretación y dicción, se puso en manos de psicólogos. En dos años se había convertido en una bella joven llena de ilusiones, de esperanzas y de buenos modales. Estaba preparada para que el príncipe azul se fijara en ella y la convirtiera en su esposa. Y cuando llegó el momento, el baile anual, tan preparada estaba que se dio cuenta que ella merecía algo mejor. Que un príncipe azul era poca cosa para ella. Así que salió corriendo escaleras abajo mientras imaginaba su nueva vida, llena de aventuras y de viajes, llena de hombres y no de príncipes que terminan siendo calabazas.

SILENCIOS

Ella se sentía en medio del silencio. Silenciando silencios que rompían los pensamientos. Pensamientos que silencian la realidad y el sufrimiento.

Sufrimientos que no se dejaban silenciar. Ella quería formar parte del silencio, sentía que quería callar para siempre.

Mariola Bautista

21 junio 2009 Posted by | Cuentos, General | , , | 1 comentario

Microrrelatos

Manifiesto

1 determinante posesivo

1 adverbio de negación

1 verbo

1 preposición

3 sustantivos

7 palabras para afirmar:

“Mi brevedad no es sinónimo de sencillez.”

Medida preventiva

H. Cautlfield lee un ejemplar de El guardián entre el centeno. Como medida preventiva un agente secreto lo detiene. H. Cautlfield pasa sus días en la prisión del Estado.

Malos pensamientos

Eugeni Quiescent nació sin la facultad de hablar. Sus esfuerzos para poder comunicarse por medio de la palabra hablada fueron baldíos. Un día, por puro empeño, consiguió algo insólito: sus pensamientos eran reproducidos en forma de ondas por toda la ciudad. Los transistores de la ciudad captaban a todas horas sus pensamientos. A los pocos días, todo la ciudad estaba en su contra, ya que no podía controlar lo que pensaba.

Esa fue la causa que lo trajo al pueblo.

 Rayco Arbelo

21 junio 2009 Posted by | Cuentos, General | , , | Deja un comentario

Microrrelatos

BÚSQUEDA INFRUCTUOSA

La busca por las noches, pero no puede verla. Prueba durante el día, y ella desaparece. Es que ya son más de cincuenta años intentando encontrar la oscuridad.

 LA QUERELLA

—Buenos días –dijo el ciego–, necesito tramitar una querella.

—Muy bien, ¿contra quién? –interrogó el empleado del Juzgado.

—Contra el Dr. Sigmund Freud.

Al tener que exponer los motivos de su denuncia, el hombre alegó que el renombrado psicoanalista había utilizado para propio beneficio y con fines supuestamente científicos, cierta información confidencial extraída de una antigua biografía suya escrita en Grecia.

—Perfecto –dijo el administrativo– pero antes, ¿me puede decir su nombre, por favor?

—Sí, por supuesto, soy Edipo, Rey de Tebas.

 EL RETO

—¿A que no eres capaz de hablar al revés? –desafió el niño a su padre.

—…secnotne ogid et euq otse sedneitne is rev a, ¿oN?

 Fernando Adrian Mitolo

21 junio 2009 Posted by | Cuentos, General | , , | 1 comentario

MICRORRELATOS

 

 

 El evangelio según Salomé

 Nació en Belén y al segundo día lo resucité.

  Morir de palabras

Érase una vez un anciano contador que, de tan viejo, era también muy sabio. Aquella tarde le bastó pronunciar una única palabra mágica para que su cuento más largo tocara a su fin.

 De dioses y monstruos

Según diversas fuentes de la épica helenística apócrifa, en el Olimpo, cuando todos los dioses quedaron en paro, a Prometeo, el único no afiliado al “Sindicato Divino”, le bastó sólo con levantar el tapón de la bañera oceánica para hundir el INEM.

Nayra Pérez

21 junio 2009 Posted by | Cuentos, General | , , | 1 comentario

Microrrelatos

Nadie le había dicho que tuviera que darle un beso antes de despertarla. Si lo hubiese sabido, se hubiera reservado el paquete de seis condones para algo más tarde.

 

 

Con cuatro manos y dos dedos de los pies podría convertir a un burro en unicornio. ¡Lástima no tener piernas!

 

 

Juan cargaba en su baca un animal blanco y negro, de los que pastan en verdes prados, de esos que dan leche, pero nunca lana. Una vaca. Curiosa imagen la de Juan, cargando en su baca una vaca.

Cande Pons

21 junio 2009 Posted by | Cuentos, General | , , | Deja un comentario

Café aromático

 -Esperanza, ¿¡mi café!?

-Enseguida, Sr. Ramírez.

-El de estaba mañana estaba mejor que de costumbre así que hágalo igual.

-Descuide, señor.

Tras colgar el teléfono, la joven se dirigió al servicio, buscó una bolsita detrás del retrete de la que sacó un trozo de papel higiénico bastante “usado”. Cogió un poco del “ingrediente secreto” con la cucharilla y removió el café con una sonrisa maliciosa.

Mónica Graña

9 junio 2009 Posted by | Cuentos, General | , , | 3 comentarios

Enter

Por fin dejó de tener miedo, olvidó todas sus dudas, complejos, inseguridades varias. Se miró en el espejo y se reconoció. Era ella la que se reflejaba en la luna del cristal. Sin duda, era su cara, su sonrisa, su mirada tierna. Eran sus manos, sus caderas, sus piernas… Indefectiblemente era ella, volvía a ser ella. Se gustó, se sonrió, se guiñó un ojo y, cantando por lo bajinis, se alejó taconeando dispuesta. No se olvidó de colgar el cartelito: en su corazón y en la puerta.

Maite Figueira

1 marzo 2009 Posted by | Cuentos, General | , , | 3 comentarios